lunes, 10 de mayo de 2010

Los saberes de mis estudiantes

En la encuesta que realicé a mis alumnos detecté como ya sospechaba que la mayoría no cuenta con computadora en casa pues provienen de medios rurales y tienen escasos recursos.
De tal suerte que la mayoría sabe chatear, pues tienen acceso a las computadoras de la escuela, pero también la mayoría no sabe buscar información en internet, pues aunque se les deja trabajo de investigación solo imprimen o bajan lo primero que encuentran sin siquiera leerlo y eso es lo que presentan, la mayoría sabe buscar fotos y videos sobre todo de famosos, la mayoría sabe como mandar correo electrónico, los que cuentan con su computadora personal (la minoría) sabe como bajar música para escucharlo en el celular o en su reproductor portátil, solo una persona reportó haber subido un video al internet, una persona creo un espacio para charla entre jóvenes.
Al llevar a cabo esta actividad y pensar de qué forma puedo utilizar esto para implementarlo a mis clases se me ocurrieron muchas ideas como por ejemplo que ocupen el chat para platicar conmigo en internet, subir un video subtitulado en inglés, etc. Aunque hasta ahora he tenido que pensar como podría hacer uso de esta herramienta tan importante que es internet, creo que vale la pena probarlo porque haremos más competentes a nuestros jóvenes en el uso de las tecnologías.

domingo, 9 de mayo de 2010

Mi aventura de ser docente

Yo estoy aprendiendo a ser docente por medio de ensayo y error, no todas las clases resultan ser un éxito, pero voy mejorando poco a poco. Desde antes de la reforma se que un buen maestro es el que hace que sus alumnos indagen, pregunten, cuestionen, analicen y sientan. Sin embargo es difìcil que un grupo completo de personas tengan el interés de estudiar inglés, pues la mayoría le tiene aberración, creo que es muy poco el tiempo que me asignan para que los alumnos generen el conocimiento y mucho lo que se pretende, aún así no me rindo.
En particular lo que a mi me ha ayudado a estar frente a un grupo es el recuerdo de mis buenos maestros, sus clases dinámicas, algunas divertidas, otras llenas de retos, etc, y trato de seguir ciertos modelos que me agradaron o que en mi dieron resultados, también creo que vivir la experiencia de ser alumna me ayuda a comprender a mis alumnos, sus angustias, sus temores, etc. (me gusta preparme) pues cuando no me toca el sartén por el mango reflexiono sobre situaciones que me han tocado vivir con mis alumnos y creo que me ayuda a cambiar mi punto de vista y/o mi actitud.
Por último creo que los buenos maestros distan mucho de ser los eruditos que miran con desprecio a los alumnos que no captan lo que ellos hablan, un buen maestro es aquel que domina su materia y que es capaz de sembrar su sabiduría y experiencia de manera significativa en los alumnos porque nuestra cosecha son los triunfos de nuestros alumnos.

Mi confrontación con la docencia

Estudié la Lic. en Infomática y jamás me pasó por la cabeza el ser docente, es más mis padres que si lo son me insistían con ello y siempre pensaba ¡horror de agunantar chamacos que no son míos!. Cuando terminé la carrera empecé a trabajar en una empresa y me invitaron a formar parte de una escuela, por curiosidad acepté pues en la empresa me dedicaba una parte del tiempo a capacitar al personal y me agradaba mucho, en fin que después de 5 años opté por dedicarme a la docencia y finalmente fuí aceptada en el CETis 17.
Al principio me daba terror pararme frente a los grupos asignados, hasta me enfermaba durante la primer semana de cada nuevo semestre, al cabo de 2 años, esto ya no me ocurrió, pero lo que sigue latente en mi es las ganas de sembrar en los estudiantes el amor por el saber, el descubrir nuevas cosas, el no dejar de asombrarse con el mundo que nos rodea, el ser seres de valor.
Esta profesión en verdad me encanta, me da satisfacciones, me hace crecer como persona y me permite atender a mi familia, me permite ser un ser íntegro. También considero que el hecho de trabajar con gente jóven me permite tener esa vitalidad que es necesaria en la profesión.
En este corto tiempo que llevo en la docencia ya he tenido grandes satisfacciones con mis alumnos, algunos alumnos y padres de familia reconocen mi labor.
Amo mucho mi trabajo, a mis niños y niñas de la escuela y bendigo a Dios por este trabajo tan maravilloso.